En el nuevo episodio de Medicina de Brujas, LACTANCIA Y PLANTAS, abordamos una conversación necesaria con Sol Alonso sobre mitos, realidades y la medicina que realmente funciona.
Imaginate esta escena: una mujer dando la teta toma ibuprofeno sin cuestionarlo, pero rechaza una tacita de manzanilla porque “puede ser peligrosa para el bebé”.
¿No te parece contradictorio?
Esta paradoja fue uno de los temas centrales de nuestra conversación con Sol Alonso, dula, puericultora y especialista en plantas medicinales que actualmente vive en Suiza y acompaña maternidades desde una mirada integral.
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El gran tabú: plantas + lactancia = prohibido
Sol lo describe perfectamente: “Es muy loco el miedo que se le tiene a las plantas medicinales durante la lactancia, durante el embarazo, y cero miedo a un ibuprofeno”.
¿De dónde viene este miedo?
La respuesta es compleja, pero tiene que ver con cómo hemos naturalizado lo sintético y demonizado lo natural. Hemos aprendido a confiar más en un laboratorio que en miles de años de medicina tradicional.
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Los datos que nadie te cuenta
Cuando investigamos los reportes de toxicología a nivel mundial, encontramos algo revelador:
🔸 Solo 3 casos reportados de problemas con plantas durante lactancia 🔸 Todos los casos involucraban bebés menores a 3 semanas 🔸 Todos fueron por mal uso: dosis excesivas o plantas inadecuadas (anís estrellado, boldo) 🔸 Uno de los casos, el del anís estaba contaminado
En comparación, los centros de toxicología reciben miles de consultas por intoxicaciones con productos de limpieza, medicamentos y otros químicos sintéticos.
Argentina vs Suiza: dos paradigmas diferentes
Una de las revelaciones más interesantes de Sol fue comparar ambas culturas:
En Argentina:
- Mayor familiaridad natural con plantas (mate, yuyos caseros)
- Más resistencia a protocolos rígidos
- Posibilidad de encontrar profesionales que acompañen con plantas
En Suiza:
- Todo súper regulado y protocolizado
- Medicina natural integrada al sistema de salud
- Pero menos conexión directa con las plantas (todo viene procesado de farmacia)
Como dice Sol: “No vas a encontrar un referente que te diga algo por fuera de lo que dice la ciencia del paper”.
¿Por qué el método científico no alcanza para las plantas?
Esta es una reflexión profunda que Sol plantea: “¿Por qué estamos usando la lupa de la medicina científica alopática para analizar la medicina de las plantas?”
Es como intentar medir el sonido con un termómetro. No es la herramienta adecuada.
Las plantas son organismos vivos complejos, con múltiples compuestos que interactúan con nuestro cuerpo (también complejo) de maneras que van más allá de lo que un estudio controlado puede medir.
Plantas galactogas: ¿cuándo sí usarlas?
Sol es clara: primero necesitás un diagnóstico real de hipogalactia (baja producción de leche).
La mayoría de las veces que una madre cree que “no tiene suficiente leche”, en realidad pasan otras cosas:
- Problemas de succión del bebé
- Frenillo corto
- Técnica de lactancia
- Estrés extremo (especialmente al volver al trabajo)
Solo cuando hay un diagnóstico confirmado, las plantas galactogénicas como el fenogreco (protocolo Newman) pueden ser útiles.
Pero siempre combinadas con plantas adaptógenas que ayuden a manejar el estrés, porque sin oxitocina relajada, no hay producción de leche que valga.
La diferencia crucial: no todo es igual
Uno de los puntos más importantes que Sol remarca:
❌ No es lo mismo:
- Un bebé de 2 semanas que uno de 2 años lactando
- Una tacita que un litro de infusión
- Una tintura madre que una infusión suave
- Una planta segura que una contraindicada
El antídoto contra el miedo: la curiosidad
Sol compartió una frase hermosa: “La curiosidad no solamente te salva de la ignorancia, sino principalmente del miedo”.
Y es cierto. Cuando investigás, cuando te conectás con tu cuerpo, cuando tenés información real (no miedos heredados), podés tomar decisiones conscientes.
Tu cuerpo no está roto
Tu cuerpo sabe lo que hace. Tenés hígado, riñones, intestino que filtran. No todo lo que consumís pasa directamente al bebé.
La naturaleza no tiene la intención de enfermarte. Los laboratorios farmacéuticos… bueno, esa es otra conversación.
La medicina es la tribu
Como siempre decimos, la medicina es la tribu. No tenés que decidir sola, con miedo, sin información.
Buscá profesionales que acompañen tu deseo de conectar con las plantas. Conectate con otras madres que hayan transitado este camino. Escuchá tu cuerpo.
La revolución de la lactancia consciente empieza acá y juntas.
Medicina hecha por mujeres para mujeres.
Con amor y ciencia,
Flor y San.